Menos quejas en el segundo día de reordenamiento
Nuevas paradas de colectivos. Algunos choferes destacaron que con el nuevo esquema se agiliza el tránsito en algunas arterias del centro.
En varios sitios los autos se siguen estacionando sin tener en cuenta la existencia de nuevos puntos de detención.
Quizás porque se ubicaron mejor en el nuevo esquema; o porque tenían más información, o porque se convencieron que el plan de reordenamiento de las paradas de colectivos no va a dar marcha atrás, la mayoría de los usuarios del sistema urbano de transporte se mostró menos molesta que el lunes. Ese primer día fue una suma de lamentos, broncas, desconciertos y horas de espera por parte de los usuarios y, de explicaciones a cargo de los funcionarios responsables. Consultado sobre el tema, Julio, un inspector de Saeta ubicado en Belgrano y Mitre, confirmó que “la gente estaba menos ofuscada. En comparación con ayer (lunes) estamos mucho más tranquilos.
Algunos todavía se quejan por la distancia entre una parada y otra, pero ya sin tanto enojo.”
Tras el desconcierto de ayer por no encontrar las paradas en los lugares habituales, los reclamos de los usuarios parecen haberse centrado en los 400 metros que separan una parada de otra.
Sin embargo los choferes de los colectivos consideran positiva esta medida, según la consulta de El Tribuno entre conductores de varios corredores.
La menor cantidad de paradas les permite hacer en menos tiempo el recorrido y poder cumplir con la frecuencia acordada. “La verdad que es más tranquilo manejar por la calle Islas Malvinas que por la Pellegrini”, destacó un chofer de la línea 7 A, que modificó el recorrido.
Así como destacan la ventaja del cambio del recorrido en algunas calles, también los choferes manifestaron su queja por lo difícil que es andar en otras arterias, y ponen de ejemplo la calle San Juan. Allí, indicaron, los autos todavía se estacionan, a pesar de que está prohibido desde el lunes.
Igual situación se da en calle 20 de Febrero, entre Santiago del Estero y Leguizamón, donde los colectivos tienen problemas para girar y subir pasajeros, por la cantidad de autos mal parados en esa cuadra. Inspectores de tránsito recorrieron ambos puntos y obligaron a los conductores a retirar los vehículos que molestaban la circulación de los colectivos.
Asimismo, la Municipalidad junto a Lusal anunciaron que iluminarán las nuevas paradas.
Un testimonio
Milagros Laime, de 54 años de edad, sufre de poliomielitis y es conocida por los salteños porque camina con sus manos, llegó hasta El Tribuno
“en representación de los discapacitados”, según dijo. “Hasta el domingo el corredor 2F y el 2D me dejaban casi en la puerta del Mercado Municipal San Miguel, donde a la vez yo abordaba cualquiera de los 6 o 4. En cambio ahora me deja a varias cuadras de ahí y ya no sé dónde están las paradas del 6 y del 4″, se quejó Milagros.
“Para hacer los cambios, como siempre, no pensaron en los discapacitados”, dijo entre sollozos la mujer que al tiempo repetía: “Me cortaron las alas”. Milagros es vendedora de bingos y se traslada a diario al centro desde el barrio Norte Grande. Las paradas de San Martín entre La Florida e Ituzaingó son estratégicas para ella. Desde allí se organizaba para llegar hasta el relevo de las empresas, donde vendía los bingos entre los choferes.
Milagros termina sus estudios primarios en la Escuela Uriburu, ubicada en calles San Juan y Alberdi. El lunes “salí de clases a las 21.30 y fui hasta mi parada. Estuve allí casi una hora y ningún chofer quiso parar, gateando tuve que llegar hasta calle Córdoba”.
Fuente: Diario El Tribuno
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