El Gringo Marocco, entre la nostalgia y la letanía

El diputado provincial Antonio Oscar Marocco, miembro de una casi inacabable saga de políticos, ha alborotado el gallinero con unas declaraciones que revelan ciertos aspectos ocultos de su gestión como Ministro de Gobierno del señor Urtubey.

Marocco ha dicho a la radio FM Noticias 88.1 que hay funcionarios en el actual gobierno de Salta que “sienten letanía (sic) por la figura de Juan Carlos Romero”.

El diputado mencionó por sus nombres a Adriana Pérez y a Santiago Godoy hijo, a quienes identificó como los “letones” que “quieren volver con Romero”.

Lo novedoso de estas declaraciones no es que haya funcionarios de Urtubey que esperan pacientemente el regreso del apagado líder que gobernó Salta doce años con mano de lana, sino que se haya atribuido a aquéllos “sentir letanía”.

O el ex ministro ha olvidado sus buenos modales o ha olvidado las lecciones de lengua y literatura, como alguna vez olvidó su agenda personal en casa de aquella peluquera de La Merced días antes de producirse el golpe militar de 1976.

Porque una “letanía” no es un sentimiento sino una inacabable, monótona y tediosa invocación a los santos, llamando a cada uno por su nombre, hasta agotar el santoral conocido y el por conocer.

Se llama letanía, no al sentimiento de añoranza o de nostalgia, sino a aquellas enumeraciones largas y tediosas de nombres, o a la insistencia de una persona cuando ésta es prolongada y reiterada.

Pero además, ¿quién puede sentir letanía por Romero?

Tampoco parece nada malo “sentir letanía” por el ex mandatario y no sentirla por el ex senador Cantarero, padrino político de la mitad más uno de la familia del diputado Marocco.

Una vez que lo ha abandonado el jefe Godoy y el sargento Kosiner (autores de una felonía), se puede decir que no hay muchos que sientan ni letanía ni sintonía ni empatía con el ex gobernador.

Es posible que algunos consideren al largo gobierno de Romero como “letal” y a sus seguidores como “letones” (ortodoxos latvios). Es posible también que algunas bases le queden al senador en Letán y Losario de la Frontera, pero si todavía se oye alguna letanía en la lejanía de Alemanía, ha de ser ya muy débil.

Tal vez Marocco debería volver a empezar el ciclo “letivo”.

Fuente: iruya.com

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