Semanario El Expreso. Los remises y su laberinto. Intento de unificar tarifas/Remises contra taxis en competencia.
Después de la descomunal interrupción en el centro la semana pasada, la audiencia pública buscó poner en claro el sistema de remises en la ciudad. Un rápido informe da cuenta que la tarifa es según el día y la cara del cliente.
¿A quién le pertenecen las calles de Salta? ¿A los taxistas, a los remiseros o a los usuarios? Los tres grupos conviven á diario entre las arterias de la ciudad velando cada quien por sus propios intereses.
Una normativa establece las características de los taxis, incluida la tarifa que deben cobrar, actualmente $1.40 la bajada de bandera y 19 centavos la ficha que debe caer cada 100 metros, la mención de las condiciones fisicas de estos autos es innecesaria por ser harto conocidos.
También hay una normativa para los remises que prohíbe taxativamente levantar pasajeros en la vía pública sin orden de viaje y la prohibición de llevar reloj taxímetro, pero no menciona nada de montos.
Los usuarios, por su lado, se rigen puramente por sus necesidades, pero siempre atentos a utilizar vehículos en mejores condiciones y más económico.
En tal sentido, los taxis, a pesar de ser más baratos comparativamente con otras provincias, resultan más costrosos a los salteños.
Pero la diversidad de tarifas de los remises es tan grande que un pasajero pocas veces sabe cuánto costará su viaje. Porque el precio en un remis está limitado por la oferta y demanda.
Si se solicita el servicio por teléfono, ahí queda establecido el costo del viaje.
También influyen en la tarifa la zona, la hora del día, el día de la semana y hasta el clima, icluso hay remises que tienen hasta tarifas diferentes que van adecuando según el caso. ¡Increible!
Pero lo que dice la letra no pasa en la realidad. Las personas no acuerdan nada antes del viaje y el remisero aplica el reloj para medir distancias montos.
Aun así el valor final también va a depender de la remisera elegida, San Cayetano, que está en Avenida Independencia y Los Lanceros, es la que tiene tarifa más baja, con un peso bajada de bandera y 9.5 centavos la cada 70 metros.
La remisera Córdoba de San Remo, también con un peso la bajada y 10 centavos cada 55 metros y General Güemes, de Tres Cerritos con 10 centavos cada 50 metros.
Otras como Ciudad Norte, ubicada en parque Belgrano, parte de un $1.20 al igual que Del Milagro, en San Luis y cuya ficha es de 11 centavos, o La Veloz del Sur a 10 centavos cada 60.
Hay casos como Centro Cívico, de Barrio Graud Bourg, que tiene bajada de bandera de 1 pesos y ficha de 0,10 cada 65 metros para quienes llaman a la base pero a los que toman en la calle, les cuesta 1.20 la bajada y 0,13 la ficha cada 60 metros.
Entre las más caras se ubican Remis Sol y Balcarce, esta última tiene el valor inicial de 1.50 y 0,15 cada 80 metros.
Estas son sólo algunas de las tantas tarifas que reinan en el enorme universo de remiseras, y en parte el motivo del malestar de los taxistas, sobre todo por cliente que los remiseros aceptan pasajeros en la calle, lo que consideran competencia desleal.
Así que para evitar los reclamos, desde la AMT se ideó un proyecto para unificar la tarifa de remises y se convocó a una audiencia pública, no vinculante, para su análisis.
La audiencia se hizo en la jornada de ayer en la Fundación Salta, había 117 oradores, pero se pre sento menos de la mitad y la mayoría remiseros o taxistas aún apareciendo como usuarios.
Actualmente en la calle hay cerca de 4.000 remises cuando la ordenanza vigente dice que tienen que ser 2.000.
Según la norma tiene que haber un automóvil cada 550 habitantes, es decir en Salta no podrían pasar de 1.200.
Para el concejal electo Carlos Saravia “los irresponsables son los municipales, el intendente, concejales y algunos funcionarios que se han dedicado a dar indiscriminadamente licencias”. Y opinó que hay que “unificar el sistema, absorber en el esquema de taxis al remis, buscar un cupo” y sacar a los “que obtuvieron licencias sin cumplir los requisitos, pagando pordebajo de la mesa”.
El presidente del Centro de Taximetristas, Víctor Giménez concluyó que “el remís tiene que ser más caro que el taxi, o menos barato, porque hoy en definitiva no podemos hablar de caro, con las tarifas que tenemos no alcanza ni para comer”, se quejó.
“Un servicio diferencial, como claramente lo establece la norma, de lujo. Y si el servicio de remis es un servicio público debe ser reglamentado, regulado y controlado por el Estado “, dijo y aclaró que “no vamos a proponer ningún monto, nosotros entendemos que es el Estado el que debe reglamentar eso, debe fijar eso teniendo en cuenta que es un servicio diferencial, debe ser una diferencia lógica”.
Mientras que uno de los remiseros presentes, Luis Nieto, creyó que “la mejor solución es una tarifa diferencia un poquito para arriba, digamos 1.90 el taxi, 2 pesos el remis por kilómetro, no hay gran diferencia, y que la gente elija. La bajada de bandera puede ser de un peso, pero el asunto es que al kilómetro llegue con los 2pesos. Por ejemplo el taxi es más caro porque la bajada de bandera es más grande, además ellos tienen cada 100 metros 19 centavos, o sea 1.90 más 1.40 de la bajada de bandera, se va a más de3 pesos el primer kilómetro, pero de ahí para más adelante va bajando el porcentaje.
O sea, que si haces un viaje de 10 kilómetros, vas apagar 19 pesos, más 1.40, en taxi. En remis, a 2 pesos el kilómetro, vasapagar2opesos, con la bajada de bandera sería 21. 0 sea que es casi unificar, esa es la idea “.
Emilio Tuñón, presidente de la AMT, evaluó como positiva la audiencia en la que se sacaron “algunas ideas muy interesantes que nosotros las veníamos vislumbrando pero que había que verlo con los representantes de cada sector”.
“Tenemos posturas diferentes, una de seguir con el sistema desregulado sin mucho hincapié en el interés del usuario y en la certeza, otros que plantean que sean las remiseras que indiquen sus tarifas y otros que plantean un mínimo en esa tarifa”, agregó.
En 15 días estarían en condiciones de realizar la reglamentación completa, con la consideración de una de las posturas que indicaba que “habría que plantear por las distintas necesidades económicas de los usuarios de este servicio público, tarifas diferenciadas entre el centro y las zonas alejadas, eso merece un análisis sin dudas porque está atendiendo situaciones económicas diferentes. También quedó claro que al usuario le resulta indiferente si es un taxi o un remis, lo que busca es la accesibilidad y la inmediatez en un servicio, creemos que eso se aleja de lo que establece la ordenanza”, puntualizó Tuñón.
Fuente: Semanario El Expreso.
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