Semanario El Cronista de Salta.Ministerio de Agenda Abierta. Kosiner sorprendió con una convocatoria singular.
Después del fin de semana, de brindis y festejos, los periodistas respondieron a la convocatoria del Ministerio de Seguridad Justicia y DDHH.
Se trataba de un desayuno de trabajo en el más conocido hotel de calle Balcarce, la cita fue sorprendente porque se la hizo en el marco de los agasajos a los periodistas, pero aprovechando la ocasión, el Ministro constituyó en pleno a todo su gabinete, Secretarios y responsables de distintas áreas para que en la reunión se establezca un “ida y vuelta” con la prensa bajo la poco usual forma de “agenda abierta”.
Los planteos de los presentes fueron variados, abarcando desde la escasa inversión que el estado realiza en el ámbito de la Justicia hasta, el reclamo iniciado a metros de allí, por los (ex)policías cesanteados.
En el panel se destacaban con su presencia, además de la figura central del Secretario de Seguridad, Aldo Rogelio Saravia y la de Derechos Humanos María Pace, mientras que del ámbito del Ministerio de Gobierno, el más mediático de los presentes, era el Secretario del Interior Gonzalo Quilodrán.
Agenda Abierta. Reproches cerrados.
Si algo caracterizó la intervención de muchos periodistas era los reclamos sobre el accionar de la Secretaría de Prensa del Gobierno, entro lo que más se escuchó es que su titular no atiende el teléfono, es muy poco resolutivo y no se hizo presente en una reunión como la del lunes. El Ministro se encargó de señalar que Prensa ya no es órbita del Ministerio de Gobierno.
Quienes se expresaron en ese sentido, añadieron como reclamo el manejo de la pauta oficial. En algunos casos, el empeño por resaltar este punto, sorprendía, mostraban más destreza que los beneficiarios directos del presupuesto oficial.
Una de las decanas del periodismo local, puso un punto de cordura entre ¡o que es defender un presupuesto particular y la política pública con el manejo de la pauta: “El estado no es la tienda San Juan, no puede contratar a quien mejor le parezca”.
Lo que con buen tino expuso es la idea de transparentar los fondos públicos.
Uno de los que interpeló con más pimienta a Pablo Kosiner se atrevió a denunciar que la publicidad oficial aparece en un “pasquín” que no tiene ni editor responsable.
Algunos periodistas presentes que tomaban la palabra sucesivamente, parecían olvidar que ya se habían hecho planteamientos sobre la pauta a lo que Kosiner respondía “Este no es el ámbito para negociar publicidad oficial, pese a todo, tomo las inquietudes de ustedes y las voy a hacer llegar”.
Tal era la fijación sobre el mismo punto que una colega ponderó la gestión de Quilodrán mientras estuvo a cargo de Prensa “fue impecable” sostuvo, tras lo cual el Ministro le respondió con inusual picardía: “Por eso es que a Gonzalo lo llevamos al Ministerio de Gobierno”.
Los reflejos y el liderazgo del “superministro”
Quienes calificaron a Pablo Kosiner de “superministro”, con la intención de denostar a un hombre clave en el gabinete provincial, probablemente, tuvieron en cuenta el liderazgo y los reflejos de él.
En la jornada con la prensa mostró sus habilidades discursivas y respondió por él y hasta por sus colaboradores. La experiencia parlamentaria, forjada en el debate y en la defensa del romerismo en tiempos difíciles le aportó mucho.
En medio del desayuno fueron consultados sobre el conflicto policial; una periodista le transmitió que los cesanteados calificaron de “armada por Mario Paz y Aldo Saravia la causa por amenazas al gobernador” Kosiner expuso su postura, ya conocida y dijo “le voy a dar la palabra al Secretario de Seguridad porque fue aludido”, sin embargo, y antes de cederle el micrófono, marcó las pautas de la respuesta que debía dar Saravia.
Lo mismo ocurrió cuando debía ceder la palabra a la Secretaria de Derechos Humanos “la Secretaria va responder la consulta explicándoles cómo funciona el 0800…”.
Fuente: Semanario El Cronista de Salta
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