Semanario Nueva Propuesta. Por Daniel Salmoral. ¿Inteligencia? ¡No!… “viveza criolla”. Después del “triunfo K” en diputados.

“E! periodista debe ser abogado del hombre común y fiscal del poder”. Albert Camus.

Por muy poco margen, los diputados obcialistas lograron media sanción para el proyecto de modificar la fecha de las elecciones nacionales, y de repente el ambiente comenzó a llenarse de un penetrante olor a calas.

Por encima de la aprobación que se festejó entre los diputados K con efusivos abrazos, la soberbia, la intolerancia, la prepotencia, y otros adjetivos que eran habituales en aquellos buenos viejos tiempos, se evaporaron por arte de magia, y en su lugar en la escena, irrumpieron la desesperación, la angustia, el sálvese quien pueda, y todos los miedos propios de una huida en desorden, similar a la que protagonizaron los yankis de Saigón.

Lo que pasa es que los Kírchner están en retirada, y al igual que los marines norteamericanos en Vietnam, en el escape no hay orden ni honor, sólo la necesidad de escapar del infierno tan temido, que no es otra cosa que el resultado que arrojarán las urnas, ahora, más temprano que tarde, La trasnochada idea de alterar el Código Electoral Nacional vigente, producto de un amplio consenso logrado entre los partidos con representación parlamentaria en el año 2004, demuestra que, por encima de las justificaciones absurdas de algunos personajes que muy pronto estarán saltando del Titanic que comanda Néstor Kirchner, la idea es sostenerse en el poder a cualquier costo.

Para este grupo de dirigentes que decían llegar al gobierno con la intención de imponer ideas de la inconclusa revolución de la década del ‘70, lo único que les importa, en realidad, es seguir formando parte del establishment, haciendo negocios y viajando por el mundo a costa de los argentinos. Para mantener ese status quo, importa poco si es que para ello deben toquetear cualquier ley vigente, en este caso la electoral, Néstor Kirchner, ¿Es el mismo hombre que inició su gestión presidencial en el año 2003 removiendo a los jueces conocidos como los de la “mayoría automática” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación? ¿Es el mismo que se ganó la confianza de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y de las organizaciones de Derechos Humanos trabajando para que esos crímenes de lesa humanidad no queden impunes? ¿O es otro acaso de aquel que amparado en los vientos favorables de la economía mundial prometía abrir una empresa nueva cada día?

Canas más o canas menos, sigue siendo el mismo. Lo que cambio fue el escenario en el que se movió siendo presidente y el que ahora le toca observar, como un ciudadano más, mientras su esposa, con absoluta inseguridad producto de la permanente ingerencia de su marido en las decisiones de gobierno, no logra acertar frente a una situación en verdad compleja y que no sólo requiere expertos para hacerle frente, sino por sobre todo gobernantes con sentido común y despojados de esa manía de perpetuarse en el poder aunque para ello sea necesario sacrificar el futuro de millones de compatriotas, Néstor, entre su desesperación y su intolerancia, sufre del conocido síndrome del boxeador retirado. No asume que ya no está arriba de un ring, y entonces, anda por las calles, haciendo “sombra” y pretendiendo boxear contra el primero con el que se cruza.

Pretende, aparte de Presidente, que es el rol que en realidad cumple porque su mujer no se atreve a contradecirlo, ser a la vez ministro de Economía, del Interior, jefe del Indec, presidente de los bloques legislativos a la vez de gobernador e intendente.

Su temor por perder lo que tiene y que hasta ahora, según denuncias radicadas en diferentes juzgados, es mucho más de lo que tenía cuando vino del sur pretendiendo ser un “sencillo pingüino”, lo convirtieron, en estos últimos años, más que en la simpática avecilla austral, en un auténtico “pato criollo”,

No se ha privado, desde que su esposa asumió la presidencia, de buscar enfrentamientos.

Quizás sea por el hecho de tener mucho tiempo para practicar “alpedismo”, vaya uno a saber, pero lo cierto es que su objetivo fue el de buscar siempre a quien “tirar la bronca”, como decíamos en el barrio, Si bien su espíritu pendenciero siempre estuvo latente, se exacerbó al extremo cuando, el vicepresidente que dice haberle elegido a Cristina, salió con aquel famoso “domingo siete” de “mi voto no es positivo”.
Esas cinco palabras son las que desde el año pasado siguen taladrando sus oídos y su mente. No las puede olvidar y en su afán de hacer que quien las pronunció se arrepienta, no hizo sino languidecer su figura política arrastrando en ello a la Presidenta, a la vez que como una catapulta, lanzaba al espacio la figura del hombre al que seguramente más debe odiar en la vida, el vicepresidente Julio Cleto Cobos.

Con todo ese bagaje de carga negativa, y con la vergonzosa derrota de Catamarca repiqueteándole en los talones, decidió salir a matar o morir, cuál una bravuconada de militantes setentistas de la que él no formó parte, porque mientras montoneros y erpianos perdían la vida en las calles, Néstor y Cristina se dedicaban a ganar plata gracias a las “bondades” que otorgaba en los negocios inmobiliarios, la famosa Circular 1050 del Banco Central, una de los más nefastos instrumentos de la dictadura militar en materia financiera.

Totalmente ajeno al perjuicio que este adelantamiento electoral pueda traerle al tiempo mediato de los argentinos, él simplemente juega con sus cartas de muerte.

El pueblo, en tanto, ajeno a estas picardías del poder y a estos movimientos desesperados, en lo único que piensa es en como va a seguir viviendo al día siguiente.

A la gente de carne y hueso, no le importa si se vota en junio o en octubre. Con un absoluto y cruel realismo, sabe que la fecha no alterará su nivel de vida. Sabe que deberá seguir levantándose a las cinco de la mañana para ser atendido en un hospital público a las doce del mediodía; que deberá seguir recorriendo pasillos para ver si algunos de sus hijos consiguen trabajo; si sus niños podrán salir del flagelo del paco, y así como esos, de tantos otros padecimientos.

Los otros, quienes observan más de cerca la política, se preguntan como un hombre que llegó a la más alta investidura que otorga la democracia, pueda caer en estos desvaríos sin que nadie sea capaz de llamarlo a la razón y exigirle comportamientos democráticos que la hora y la crisis que ya llega galopando, exigen.

Por el contrario. La corte de genuflexos y presupuestívoros que lo rodean, al igual que los “segundos” con aquel boxeador que saben irá irremediablemente a la lona, lo alientan para que profundice los desaciertos y la caída sea más estrepitosa.
En las últimas horas, la dirigencia política de todo el abanico opositor dijo que no al adelantamiento. A pesar de eso y por un número exiguo de votos en la Cámara de Diputados, el proyecto logró avanzar. Grave error. Si temas como este no nacen con el consenso necesario, se sabe que su tiempo de vida es muy corto.

Para colmo, Emilio Pérsico, el barbado dirigente kirchnerista, famoso al igual de Luis D’Elias, por defender lo indefendible, dijo en las últimas horas que si el resultado electoral en junio le es adverso al kirchnerismo, Cristina se alejaría del gobierno y le dejarían el lugar a Cobos “para que éste se arregle como pueda con lo que venga”. Sin dudas, Pérsico es cultor de aquel dicho que reza: “soldado que huye sirve para otra guerra”.

Alarmante comentario por cierto. Por último, y como reflexión final, debemos decir que resulta increíble pensar que en medio de tantas carencias, quienes gobiernan caen en estas “vivezas” y se olvidan de respetar lo que ordenan las leyes.

Tendrían que tener cuidado. Si a la ley le levantan la falda y se atreven a hurgar en sus partes pudendas, estarán siendo, nada más y nada menos, que cómplices de violación, y ya se sabe lo que les pasa a los violadores cuando llegan a la cárcel.

Fuente: Semanario Nueva Propuesta

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